Desarrollo del habla
Adquisición del habla
Comunicar-nos és una necessitat vital i, per tant, l’adquisició del llenguatge és un procés natural que la majoria d’infants assoleixen de forma intuitiva en entrar en contacte amb la seva llengua materna: el cervell humà està disenyat per aconseguir-ho des de fa milers d’anys. De fet, a través de l’experiència d’orfenats en els quals hi havia nens sords, es va demostrar que aquests van desenvolupar una llengua signada pròpia (la seva llengua «materna») per poder relacionar-se fins i tot quan els adults no els hi ensenyaven.
Aun así, existen diferentes motivos por los cuales algunos niños (o adultos) pueden mostrar dificultades comunicativas. Estas pueden ser muy variadas y tener orígenes muy diferentes: desde afasias adquiridas (por ejemplo, por un traumatismo que afecta una de las áreas cerebrales del lenguaje) hasta trastornos del lenguaje, pasando por dificultades en el sistema auditivo, autismo, etc.
En el caso de las personas sordas existe un mito muy extendido incluso entre el profesorado, logopedas, pediatras, etc., que considera que la introducción de la lengua de signos –que es una lengua oficial con igualdad de condiciones legales en Cataluña que el aranés, el castellano y el catalán– dificulta la adquisición del habla. No solo no hay evidencia científica de esto, sino que se ha demostrado que los niños que tienen la posibilidad de aprender lengua de signos presentan menos dificultades en la adquisición del habla y la escritura, ya que tienen una lengua perfectamente comprensible para ellos, que les permite comunicarse y aprender, disminuyendo las barreras. De hecho, la lengua de signos ha demostrado ser un medio eficaz para romper las barreras de muchos colectivos que presentan dificultades con la lengua oral, como es el caso de los autistas no verbales. Pues, contrariamente a lo que se cree, las personas autistas no verbales no tienen por qué tener ninguna discapacidad intelectual y, con los apoyos necesarios, pueden comunicarse, escribir, estudiar, trabajar…
Hablar por imitación: el sistema auditivo
Para poder desarrollar el habla es necesario que los bebés oigan a otras personas hablar y oírse a sí mismos, aprenden por imitación.
Está ampliamente demostrada la relación entre entornos pobres en estímulos (por ejemplo bebés que se crían en orfanatos o en situaciones de desatención grave) y la aparición de dificultades en el desarrollo del sistema nervioso.
Para poder imitar los sonidos y adaptar las producciones propias para que coincidan con las palabras que el bebé oye, es necesario que su sistema auditivo funcione correctamente. Si el sistema auditivo no funciona correctamente o se producen dificultades para captar los sonidos propios y del entorno (sordera, tinnitus, hiperacusia...) el proceso del habla se puede ver muy afectado en función de la gravedad de la situación.
¿Cómo funciona el sistema auditivo?
Para poder desarrollar el habla es necesario que los bebés oigan a otras personas hablar y oírse a sí mismos, aprenden por imitación.
Está ampliamente demostrada la relación entre entornos pobres en estímulos (por ejemplo, bebés que se crían en orfanatos o en situaciones de desatención grave) y la aparición de dificultades en el desarrollo del sistema nervioso.
Para poder imitar los sonidos y adaptar las producciones propias para que coincidan con las palabras que el bebé escucha, es necesario que su sistema auditivo funcione correctamente.
Las ondas sonoras se dirigen desde Pabellón auditivo a través del conducto auditivo, hacen vibrar el tímpano y esta vibración se transmite y se amplifica a través de la cadena de huesecillos del oído medio (estribo, martillo y estribo), la cual golpea una membrana llamada ventana oval, ya al oído interno.
Este movimiento provoca el desplazamiento del líquido de‘escala vestibular una de las tres partes en que se divide la cóclea, junto con el’escala media y la timpánica), empujando contra diferentes partes de la membrana basilar en función de la frecuencia del sonido. Este desplazamiento de líquido que empuja y modifica la membrana basilar provoca que las células ciliadas, análogos a los conos y bastones del ojo y localizados entre la membrana basilar y la tectórial (dentro de la escala media de la cóclea), se estimulan.
La información llegará al nervio auditivo, que transmite la información a diferentes partes del cerebro para ser analizada e interpretada como sonido.
Principales dificultades auditivas en la infancia
Hablemos de’hipoacusia Cuando no se perciben los sonidos por debajo de los 25 dB. Afecta al 51 % de la población mundial, de los cuales 34 millones son niños, aunque el 60 % de los casos se podría prevenir. Por el contrario, la sordera provoca una pérdida auditiva más grave y requiere sistemas de comunicación alternativos, como la lengua de signos.
La afectación para la adquisición del lenguaje y, por lo tanto, para la vida escolar y social, depende de 3 factores:
– La lateralidad: las hipoacusias unilaterales (solo afectan a un oído) tienen poca incidencia en el desarrollo académico. A menudo, situar al alumno cerca de la mesa del maestro, controlar el ruido ambiental y asegurarse de que está oyendo correctamente lo que se dice es suficiente. En cambio, cuando la pérdida auditiva afecta a ambos oídos la alteración en la adquisición del habla será mucho mayor y será necesario aplicar medidas más específicas.
– El grado de pérdida auditivaLa pérdida auditiva se puede clasificar en leve, cuando se requiere una intensidad de sonido de entre 26 y 40 decibelios para oír; moderada (entre 41 y 60 decibelios), grave (de entre 61 y 80 decibelios) y profunda (intensidades superiores a 81 decibelios). A mayor grado de pérdida auditiva, más dificultades.
– La edad de aparición: Si aparece antes del inicio del habla, es decir, antes de los dos años, la afectación en la adquisición del habla será muy grande. Del mismo modo, si aparece en el momento en que el niño empieza a adquirir el habla pero aún no lo hace con fluidez, entre los 2 y los 5 años, el grado de afectación en el habla también será muy alto. En cambio, en las hipoacusias postlocutivas, aquellas que aparecen a partir de los 6 años, la adquisición del lenguaje no suele verse afectada.
Les hipoacusias de transmisión, aquellas que afecten el oído externo o medio, son las más frecuentes durante la infancia y eLa razón principal de estas es la otitis, ya que las trompas de Eustaquio de los niños son más cortas y menos inclinadas que las de los adultos, lo que provoca que con facilidad los mocos acumulados en las vías respiratorias lleguen al oído. Normalmente producen pérdidas auditivas leves o moderadas (inferiores a 60 dB), por lo que la producción del habla no se suele ver muy afectada, pero si son frecuentes pueden producir interferencias en dicho proceso.
También es frecuente que se produzcan hipoacusias por el bloqueo del canal auditivo, ya sea por la presencia de tapones de cera (que habrá que retirar periódicamente para evitar la pérdida auditiva que conllevan e interfieran en la comunicación del niño), la presencia de cuerpos extraños o la atresia del canal auditivo, es decir, que uno o ambos canales queden parcial o totalmente cerrados durante la fase prenatal. Las perforaciones timpánicas, que en función de la gravedad de la herida y su ubicación pueden producir mayor o menor pérdida, también son bastante frecuentes.
En cambio, las hipoacusias neurosensoriales, aquellas que afecten la cóclea o el nervio auditivo, son más complejas, ya que conllevan cambios en el sistema nervioso central debidos a la plasticidad. Las causas son diversas: desde medicamentos que afectan las células ciliadas, infecciones en la etapa prenatal por citomegalovirus, toxoplasmosis, sífilis o herpes simple; por rubéola entre las 6 y las 10 primeras semanas de vida… o el síndrome alcohólico fetal, entre otros.
El tinnitus, es decir, la percepción de un sonido producido por la constricción de una arteria (tinnitus objetivo, lo puede oír una tercera persona) u otras causas, como la pérdida auditiva inducida por el ruido o la hiperacusia. Esta última consiste en un nivel de percepción más alto del sonido y un umbral de tolerancia más bajo, que cuando se sobrepasa provoca malestar e incluso dolor. En personas autistas (y con otras neurodivergencias) la hiperacusia con tinnitus sever es bastante frecuente debido al Trastorno del procesamiento sensorial que suelen sufrir [para más información visitar el apartado Neurodiversidad > Trastorno del Procesamiento Sensorial.
Crea momentos mágicos en familia
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Juegos de relación
Los juegos de relación están pensados para ayudar al niño a establecer relaciones entre las diferentes imágenes u objetos, pero también se pueden aprovechar para trabajar los campos semánticos de las profesiones, los animales, la comida… Como apoyo visual para crear historias y potenciar el habla y la adquisición de vocabulario, para establecer una comunicación más fluida, especialmente si el niño presenta dificultades en la comunicación oral: se le pueden ofrecer diferentes imágenes que representen comida o acciones como jugar, hacer caca, etc. y pedirle que señale aquello que le pasa o quiere hacer.
Juego de las estaciones
Este juego con cartas de diferentes colores para cada estación del año contiene distintas imágenes (con el correspondiente nombre) relacionadas con cada estación. Permite ampliar el vocabulario, inferir las características de cada estación si se juega a adivinar qué estación están representando las cartas seleccionadas; se puede utilizar como un memori, como un juego para establecer relaciones entre las distintas cartas (de causalidad…) ¡y mucho más!
Tarjetas de vocabulario
Aquestes targetes de vocabulari (de la família, els colors, animals, parts del cos…) tenen un diseny visual i atractiu que faran que els infants vulguin jugar-hi de mil maneres: com un mèmori, com un joc de relacions (quina carta es relaciona amb…), com un «veig, veig»… Les opcions són infinites!
Más información
En los siguientes enlaces encontrarás más información sobre las dificultades comunicativas que pueden surgir en los diferentes casos, así como herramientas para abordarlas.

Trastorno Específico del Lenguaje (TEL)

Afasias

